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Al perderla, el faraón lo perdió todo
Najit sedujo a un pobre guardia para dejar de ser esclava en el templo, pero descubrió que era el faraón. Sin embargo, el faraón Ramsés eligió a la hermana de Najit y a ella la trató como un juguete. Ella robó su oro y huyó. Cinco años después, regresó con un hijo, un príncipe a su lado y un linaje capaz de reclamar todo su imperio.











